IMÁGENES ALUCINANTES


Dulce olor. Mientras respiro no tengo otro remedio y escucho, me pierdo, me retengo un momento, me espasmo, me fatigo, escucho mi presente, no soy mi voz, no soy más mis pensamientos, la trompeta de Chico Hamilton, las percusiones, el barrer del vecino, su escoba acariciando el suelo, sus pasos, su arrastre, el camión de la basura, la mosca, otra vez, de nuevo, a mi alrededor; soy, de nuevo, con insistencia, una repetición, aún escucho...

Un dolor prematuro en la garganta me dice que algo anda mal, que algo hice mal, o bien, para deshacerme, para recriminarme. 

Dulce Olor. La Ciudad se acobarda detrás de dos gigantescas nubes grises. En una tienda de abarrotes una conversación... el señor de la dentadura vestigios de alguna antigua civilización, dice a ritmo lento, Pues sí, ya estamos hartos, ya estamos hartos, pero siempre decimos lo mismo, que el pueblo, que el pueblo unido, pero nunca hacemos nada...

La plática seguirá hasta que la bombilla amarillenta que alumbra la puerta del estanquillo se apague, el olor dulzón invadirá la Ciudad y sus habitantes dormitarán hasta extraviarse entre figuras e imágenes alucinantes.

Hipólito Juárez Saavedra

 

RADIO TEXTUAL | TARDE


Seis de la madrugada en el reloj, la obscura madrugada en la ventana, enciendo la pipa, el tiempo se compacta, los sonidos me atraen al mundo...

Martillazos en la pared, desesperados, atrapando la quietud en sus ecos, tantas gastadas energías, tanto esfuerzo y la pared cayendo.

Arriba otro golpe: una silla cae, afuera enciende la bomba de agua, el jazz es apabullado por el ruido del motor, la música se esfuerza y suena rasposa, obscura.

Llega tarde. Se desespera. Es común que llegue tarde. No se sorprende. Se desespera para no sentir explosiones en su interior, llega tarde y se anula en el tiempo de los humanos. Llega tarde, se mira en él, en sus adentros, en sus perdiciones, se mira manecillas perezosas, arena cayendo en un reloj de delgado vidrio; no deja de reclamarse, y aún para eso, llega tarde.

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Hipólito Juárez Saavedra.

ENREDO


Me despierto y el dolor de cabeza ha desaparecido, una luz de inspiradores tonos amarillos conversa con varias aves de negro plumaje, la Ciudad trata de no ser tan tremenda; los vecinos vuelven a los ruidos, al azote de muebles, sus voces rebotan en los vidrios de las ventanas, me llegan sus sonidos incomprensibles, su humanidad, su tedio, sus ganas de pisar pesado, fuerte. En la calle la camioneta y la voz de la niña, el camión del gas. 

Una pausa y el entorno cambia, una mordida de la muerte me despierta, una potencia extraña, la cabeza me retumba, me da vueltas de manera torpe.

Escribe la mitad de un cuerpo, escribe el lado no entorpecido del ser, el lado no tumefacto, el aullido de la vida. Escribe ése lado.

Hipólito Juárez Saavedra

SPACELIST | DESPASITO


La luz de un sol de domingo ilumina a la prostituta y al hombre de chaqueta de cuero negro que platica con ella.

– No me entenderías… no me lo entenderías… no es tan fácil, aunque lo parezca, no es tan fácil, podría ser, pero no es nada fácil, las noches se me van en tragar puro arrepentimiento y sentir que me ahogo con una saliva espesa, de atragantarse en puras penas…

-Ni quiero entenderte… y es fácil, es nomás que tú quieras y te animes…

Avenida Tlalpan observaba con sigilo los movimientos de los automóviles adormilados, la Ciudad, la incansable y temeraría Ciudad amanecía. El sol, el sol chismoseando, atento a las charlas, a las palabras gastadas de esta gente en busca de razones para existir, para estar en un momento.

Varias estrellas se echaron a dormir luego de otear en las primeras planas de los diarios nacionales. Un hombre de piel morena, playera holgada, pantalón de mezclilla, descansaba el aburrimiento  y escuchaba una  música leve, despasita, dentro de un auto rojo estacionado cerca del lugar en donde la mujer y el hombre mantenían una charla de intereses apasionantes.

  1. I’m So Glad Ur Here | Mr. Amish
  2. Luna Llena | Los Espíritus
  3. You Are Nothing That I Can’t Get Over | Yellow Days
  4. MoonWoman | HomeShake
  5. Death II | Pulp
1. SPACELIST | Despasito     

 

 

TONADA

Les une el cable. Se llenan de sonidos, se contagian sensaciones. El cable les une, comparten el instante, comparten tremendas ganas de besarse y desaparecer. La tonada que oyen les permite creerse otros seres, unos que pueden olvidar el entorno, la gente en el vagón, sus humores, sus gastos, sus desganos. La tonada les mantiene enamorados, viajando entre voces, silencios y vientos fríos de mayo, mayo chismoso y ellos escuchando, siendo música, notas, intenciones, pretensiones, pensamientos, dudas atiborradas de miedo y desesperación. El tren acelera. La vida putea con la inmisericordia. Ellos, ellos conectados, unidos.

-Me gusta ésa, déjala...

Hipólito Juárez Saavedra.

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