EL DÍA DEL SOL.

cacaxtla-070

De: Yetnalesi Mendieta

Se te detuvo el corazón un domingo al medio día.

Se me detuvo el corazón con tu aliento apresurado.

Domingo…domingo

-que nunca venga un domingo-

que desaparezca el día del calendario,

que se olviden las flores en domingo.

Que se vistan de luto los niños,

que no se oigan las campanas,

que no se rieguen los campos,

que no canten las aves,

que no vuelen las palomas.

…porque moriste un domingo

y yo no vivo desde entonces…

Porque me dejaste pariendo a tus hijos un domingo

y se me secó el agua de la boca.

Fue un domingo con el sol en mi cabeza,

con tu aliento en mis oídos,

con tu corazón en mi pecho

muriendo.

Desde aquel domingo,

-domingo lúgubre y maldito-

no dejo de llorar,

no dejo de sentir que muero,

no dejo de odiar los días que se llaman domingo.

Que nunca sea domingo,

que no regrese el domingo

a esta tierra.

Que se extingan para siempre las estrellas,

que mueran de sed los árboles,

que el agua de los ríos sea veneno.

Que nadie tenga hijos, nunca, un domingo,

que no se diga el amor al sol de un domingo,

que muera yo –como tú-

muy pronto

al medio día de un domingo.

5 thoughts on “EL DÍA DEL SOL.”

  1. Y entre las palabras, me llega la voz, la entraña de quien ha escrito esto (que sospecho no ha sido un domingo). Grato y colérico momento he pasado- así de contradictorio- al dejar salir estas letras por mi boca… y por cierto, lindos ojos…

  2. Sin lugar a dudas una de las mejores voces de Tlaxcala,no hay dolor sin poesía,he disfrutado y he sufrido a la vez con tu poesía,no necesito mas que un buen sorbo de tu palabra antes de dormír,somnífero para el alma y el corazón que se esta derrumbando. Gracias por estar aquí y en todas partes.

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