11/28/2020

THE SPACE FARM

ComunidadAudiovisual

FICUNAM 2015 | EL CAMPO DE LOS POSIBLES / MAREA / LOS SILENCIOS

El campo de posibilidades

Entro a un obscuro Teatro Juan Ruiz de Alarcón, le habita El Campo de los Posibles. Matias Meyer. México.Canadá. 2014. 10min. Un plano panorámico muestra la amplitud de un lugar, también sus particularidades; de ese plano no se moverá la cámara, sucederá día y noche, quizá años, mientras, la cámara esperará el andar de las personas, las nubes en su infinita tarea, el viento y la nieve. Se atrapan instantes en un timelapse inusual mostrando varias tonalidades de color. Los sonidos acompañan el andar de los sucedido, la iluminación natural acompaña los movimientos, también naturales, ni acelerados, ni ralentizados, de las personas. Acontece un periodo de hechos acumulados en nueve minutos, se trascienden varios periodos, varias etapas en un espacio, se aniquilan las distancias temporales, suceden tranquilamente, sin alteración, los hechos. El plano panorámico se mueve y conmueve mi estancia en la sala, la posibilidad del cine de hacer otros espacios, esta vez, mediante el mirar de un amplio terreno.

El campo de posibilidades 1

Sucede más de un día en un día, aterrizan en la mente más de dos recuerdos; la imagen se mueve, el plano permanece inmóvil.

Le champ des possibles | El campo de los posibles | The Field of Possible | Matías Meyer | MX, CA | 2014 | 10 minutos | 2K Full | Ahora México | Producción Matías Meyer | Guión Matías Meyer | Fotografía Glauco Bermúdez | Edición Matías Meyer | Sonido Federico O'reilly |Música Galo Durán

Marea 1

Marea. Amaury Vergara. México. 2014. La penumbra habita a un personaje alumbrado de manera leve, la noche está en un terreno cerca del mar, en los planos siguientes conoceremos un entorno de palmeras y ruidos de cocos cayendo al suelo. El ambiente libre de concreto acompaña al silencio de los personajes, la cámara se mueve y observa sus pieles. La historia nos acerca de manera lateral a un proceso de trabajo en donde los cocos son el producto que se intercambia. Las máquinas con sus rugidos suelen interrumpir una calma de verdor sudoroso.

Y después del trabajo viene el tiempo de ocio, en este relato dedicado al andar entre los pasajes de la naturaleza, perderse y alcanzar sí, los límites en donde el concreto aparece, casas abandonadas, abandonado parece estar el pensamiento del personaje. Observar el mar, andar por la playa, mirar a los turistas refrescar sus aburrimientos. No hay aparentes motivos para la maldad, para el incitarse a violentar a otro ser humano. El mar observa los sucesos, se mantiene alerta a la mirada de una luna insatisfecha, morbosa. La naturaleza se apodera de los pensamientos y los pone a merced de sus vientos, la humanidad encuentra despiertos sus instintos, sus posibilidades en sociedad. Las temidas catástrofes naturales recorren las venas del hombre.

Un paneo sigue al personaje, se introduce en un lago y camina sin hundirse del todo, busca algún animal, pronto sabré, sólo para molestarlo, amplia es la dedicación invertida en esa tarea, el paisaje acompaña al personaje, le hace ver pequeño, pero también se mezcla con su momento, sus pensamientos.

La luna observa, desata despiadada una mirada magnética, el mar avisa los peligros, los vientos se estrellan en las hojas de las palmeras, los silencios echan a correr detrás de las piedras, el hombre se acerca a la mujer, ella que ha despertado instintos, el mar azota fuerte, un disparo.

Un país en donde la violencia es tema de varias noticias y comentarios al día, Marea abraza una violencia anónima, perdida en los espacios recónditos de alguna playa, en su obscuridad estrellando lamentos vueltos espuma al final de la breve jornada. Más que violencia un atentado doloroso, el mar lo sabe, ahora no motiva, clama por la vida, es un llanto incomprendido.

Marea

Al final de la función le preguntan a Amaury Vergara por qué no finalizar el medio metraje en el golpe de las olas sobre las piedras, el director contesta que quería mostrar de nuevo al personaje en su cotidiano, tranquilo, amplio en la naturaleza amplia, testigo de un acto escondido en las obscuridades, bajo el cuidado de grillos que cantan de vez en vez.

Marea | Tide | MX | 2014 | 35 minutos | HD | Ahora México | Dirección Amaury Vergara | Producción Paulina Mayagoitia, Diego Siragna, Amaury Vergara Z. | Guión Amaury Vergara Z. | Fotografía Adrián S. Bará | Edición Amaury Vergara Z. | Sonido Álvaro Arce | Reparto Guillermo Ordaz, Abril Muñoz, Carlos Emigdio Castañeda | Música Álvaro Arce

Los silencios 1

Los Silencios. Dir. Gastón Andrade. México. 2014. 22 min. En ocasiones los momentos sin palabras suelen revelarlo todo, al menos de un instante, un todo capaz de denunciar, de mostrar representaciones de un presente. Los vientos hablarán. También los cuerpos y las pieles. Los encuadres se cerrarán, captarán partes del humano, alguna foto en la pared, las manos en capilla rezando a quién sabe qué extraña deidad. Lo invisible tomará mi atención y la hará divagar.

El habitar de un adulto y un niño parece tranquilo. La cámara nos mostrará un día en el cotidiano de estos personajes. El cine mirará los tiempos en algunos espacios de verdor cuchicheante. Un niño encontrará en esa amplitud coloreada por los tonos de la vegetación, el espacio idóneo para perder la mente. La calma atrae vientos truculentos, mismos que envenenarán el ambiente, la mirada de un niño frente al estertor.

Desaparecidos y desaparecidas, destinos desconocidos, violencias que metrallan la tranquilidad de un país, decisiones políticas detrás de estrategias policiacas dispuestas a matar, a disparar en nombre de algo, de alguien; un país oloroso a sangre en donde la impunidad vaga por las calles dibujando sonrisas léperas. Los Silencios quieren transmitirme preocupaciones mientras un cuerpo llena de polvo varias heridas, mientras ese cuerpo duele en la mirada del niño. Hay momentos que los silencios se mal interpretan, yo quisiera hacerlo con estos que veo en el Teatro Juan Ruíz de Alarcón, quisiera pensar en este país virulento, en nuestra situación de puestos ofertando noticias que gotean sangre, en estados, ciudades en alerta contínua, en familias desgarrando un sufrimiento en la garganta por el familiar desaparecido. A Los Silencios no les importa el agresor ni sus razones, le importa el cuerpo tirado, sus labios secos, sal de mar agrietando una boca que no puede decir palabras, se las está arrebatando la muerte. El cuerpo duele, el niño observa, el cuerpo siente un último viento, el final, el de mal agüero.

Los silencios

Las hormigas asustadas trepan los zapatos que tapan su guarida, el viento, silencioso, cobija al cuerpo en una ola obscura de polvo.

Los silencios | The Silences |MX | 2013 | 22 minutos | hd | Ahora México | Dirección Gastón Andrade |  Producción Gastón Andrade, Gina Andrade | Guión Gastón Andrade | Fotografía Arian Sánchez Coviza |  Edición Gastón Andrade | Sonido Alejandro Ramírez Collado | Reparto Eusebio Andrade, Alfredo Herrera, Giancarlo Torres

Inhalo un poco de ciudad, otra jornada guardada en las pupilas, los ruidos del Centro Cultural comienza su ritual del sueño.

Por hoy los pretextos.

Pólvora! M.