03/01/2021

THE SPACE FARM

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“THE TIDE” | LEONTINE

Leontine1


Encontrarse en lo imposible. Percibirse atacado por beats escondidos, esperando la voz de Helena, una guitarra raspa las melodías, los ritmos electrónicos no se detienen, la velocidad aumenta en la rola de entrada, son Leontine, el tema se llama Burning Flags. Termina y deja la calma.

Rodrigo Barbosa y Helena Sánchez conspiran con amigos para dar diversos temples a la música, Sirens comparte tranquilidad, la melodía predica cordura para la voz, que comparte quizá aquel canto peligroso aferrado a las piedras del algún calmo mar. La percusión eleva el grito de aquellos que queremos ir tras el grito, destrozar el miedo y a bordo de la balsa mirar la muerte en los ojos eléctricos de una mujer de rostro cambiante, de voces clamando alguna paz interna. La canción se arma sin dejar espacio a una calma, como en el tema previo, anuncia el final, los instrumentos bajan los decibeles. Sin precipitarse espera la siguiente conspiración sonora.

Reta la música, aclama atención, acaso un sintetizador: una voz eléctrica ataca, comienza el tema y establece sus principios, busca su revancha, la voz se inspira, alcanza a secretearnos su maldad en un puente para volver y perdernos en unos ochentas pisando las cuerdas de una guitarra afianzando el sonido a un pedal. Tenebroso el tema, cómo podremos hacer que pare cuando los Leontine menos quieren hacerlo, quieren acelerar y no detenerse: Scorpion’s Revenge.

Las programaciones de ritmos ideadas por Barbosa se acoplan a la voz, le buscan, tratan de estar en el momento adecuado, de sostenerla cuando se encuentra arriba, de dejarla caer en un breve suspiro. Los sonidos eléctricos ponen cada tema en un ambiente distinto, Just Sighs tranquiliza las ondas. En la grabación del disco participaron músicos de la banda de jazz mexicana Los Dorados, en donde R. Barbosa también dejó su huella en la batería; Alex Otaola movió con destreza sus ideas para convocar la sapiencia de los dedos sobres las cuerdas; un disco entre compañeros como Benjamín Shwartz (Klezmerson), Guillermo Perata, (Paté de Fuá) y el trompetista estadounidense Cuong Vu (David Bowie, Laurie Anderson). Acaba The Blue in your eyes, se queda en los oídos con intenciones sedantes, el teclado, la batería, los instrumentos cómplices en este tema comprenden a esa voz cantando confesiones, sentimientos palabreados, hechos pequeñas frases.

Las letras de cada tema se acercan a las sinceridades echadas al viento, dejadas en las corrientes de aire en donde se pierden las pesadumbres, donde se arrojan los malos pensamientos, los buenos, los inhóspitos. Shore parece tener una historia detrás, recuerdos contados en la música, transcurre tranquila, se emociona cuando la baqueta da su primer golpe, mantiene la emoción, el sonido agudo de un sintetizador se cuela entre la voz, la canción termina.

Algo rechina, un instrumento reclamando su lugar, lo electrónico se deja descansar, las cuerdas mantienen viva la melodía, el piano hace amplia la nota, Helena nos cuenta una de tantas historias envueltas en calma, paciencia en donde se ubicarán los temas finales de The Tide, calma para la ciudad, tranquilidad para la noche arrebatándonos tiempo, movimientos suaves para los malos pensamientos, para la música de Leontine, una banda de dos mexicanos acoplando lo electrónico y lo acústico, la calma y la agresividad en la voz, en las guitarras, en las secuencias.

Encontrarse en lo imposible, en la voz tenue, en una alargada frase, en la tecla presionada con cadencia, encontrarse por unos momentos en los sonidos, en las historias, en la música de esta Ciudad, esta intranquila pesadilla, esta viscosa realidad, en esta marea intensa y contundente que nos golpea a diario, un desánimo perdido en una trompeta avisando el final, un chirriar confundido, atento y dispuesto a los designios de la marea.


Entrevista con LEONTINE