03/01/2021

THE SPACE FARM

ComunidadAudiovisual

DISTRITAL | LUCIFER

Lucifer_web_2_1


Un círculo para no escapar. Lucifer, Dir. Gust Van den Bergue, Bélgica, México, 2015,108min.

Las nubes anuncian el inicio, la música acompaña el nacimiento de una historia, de un ser también, un personaje retomado de diversas mitologías occidentales, una figura relacionada con el mal, con la duda, el perderse en egoísmos; las voces y la música celestial dicen que todo juicio es inútil. Lucifer (Gabino Rodríguez) es llamado por la voz terrenal, las campanadas anuncian recepción de la plegaria. La pantalla muestra la historia en tondoscope, técnica en la realización audiovisual que no sólo permite mirar los sucesos a través de un círculo, sino, otorga diversas sensaciones, el director comentó después de la función varias de las razones: no se había experimentado con la forma de la pantalla, al estar dentro del volcán Paricutin –en donde se grabó la película- y mirar al cielo, percibió una sensación de totalidad, de saberse sumergido y arriba las nubes aprisionando; al director le interesa la historia del círculo en diversas culturas; el círculo también le proporcionaba una idea de paraíso de totalidad, lo que es y estamos mirando. Paraíso pisado por Lucifer en una historia que muestra los alrededores de un poblado mexicano en Michoacán.

Los personajes asumen su papel en la historia, en la realización de una película, una representación con alcances filosóficos, diría el director, en donde se expone una manera de vivir en un círculo que recupera nociones de la pintura renacentista.

Lucifer

Lucifer arroja piedras a un niño sentado en el tejado de una casa, el niño es afecto por las piedras. La película se nos cuenta en tres actos, los personajes cambian en su hacer, en su habitar la historia, Lucifer y los diálogos con las personas, entre la naturaleza, detrás de los humos de una fogata, en una fiesta. La imagen se difumina, es otro tiempo y otro espacio el presenciado en la sala, los diálogos a veces se perciben dubitativos, la destreza de Gabino Rodríguez, cuando está en escena, suele llevar la escena a otros ritmos, para regresar y dejar seguir la trama.

¿Es acaso la cámara, sus posiciones, un ojo celestial que lo mira todo? Que sabe de ante mano las pericias de un viejillo mañoso, nos invita a observar las dudas de un Lucifer que se sabe ángel bajado del cielo, se sabe milagro, se sabe más que los seres humanos, come y recibe la dádivas de las y los habitantes de un pueblo que se comunica por altavoces, Lucifer cerca de la carne, sus excesos, sus debilidades.

lucifer-630

Gust Van den Bergue nos informa que le interesaba hacer de ese pueblo otro, de sacarlo de su cotidiano, hacer otra vida; mediante el cine omite el ruido constante de los altavoces, que en Lucifer sirven hasta para comunicarse con lo divino. Los pasajes de la película muestran al ser humano y sus travesuras, sus pericias para ser embusteros. El extranjero, también Lucifer, utiliza las equivocaciones de la humanidad para engañarla y hacerla sentir susceptible, frágil.

La solución que se da a cada personaje se transmite de manera sutil, algunos saben la consecuencias de sus actos, otros, perdidos en sus deudas; algunos más disipando los recuerdos de la presencia de lo divino. Pero cada personaje se pierde también en la interpretación individual, cada uno es presentado en la imagen en movimiento de manera sutil, evocadora. Los diálogos revelan la espiritualidad que rodea al pueblo en transformación, la presencia del extranjero traerá consecuencias, se contaminarán los espíritus, se padecerán necesidades y Satán risueño arrebatará los bienes materiales para hacer más fácil el despojo etéreo.

El pueblo cerca del Paricutin es parte de una invención visual, en la puesta en escena del Paraíso inventando por el cineasta que ha decidido también experimentar el formato, acudir a la ciencia y proponer una manera distinta de contar una historia en imagen, de transformar en favor de un relato. El pueblo es convertido en el lugar ideal para ser el paraíso perdido en donde el humano cede, la divinidad extranjera también se equivoca; las personas esperan el retorno, construyen andamios, modernizan su llamado con luces neón.

En la cuarta película del director nacido en Bélgica en 1985, se desatan traiciones individuales, cuestionamientos a la creencia, se despiertan culpas, se habla con la divinidad, se escucha la voz detrás del agujero en el cielo en donde apareció la escalera por donde bajó a la tierra Lucifer. Cuando pasan las decisiones, cuando el mismo ser humano es consciente de sus actos, se libera… las imágenes se hacen poderosas, el borde del volcán, las piedras de una ciudad absorbida por las erupciones de la naturaleza. Toca la banda. No hay más ángel ni extranjero. El plano vuelve al rectángulo, de nuevo en la tierra.

Por hoy los pretextos.


lucifer-poster

Lucifer | Bélgica-México | 2014 | 108´ | Dirección: Gust van Den Berghe | Guión: Gust Van Den Berghe | Producción: Tomas Leyers, Rosa Galguera, Hilario Galguera, Jaime Romandia | Fotografía: Hans Bruch Jr. | Edición: David Verdurme | Reparto Gabino Rodríguez, Norma Pablo, María Toral Acosta, Jerónimo Soto Bravo