JORNADAS DE REAPROPIACIÓN | ANALÓGICA

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La tarde. El cielo juguetón. Las nubes sensuales. La estación del metro. El vagón. Un asiento vacío. Las miradas y una pareja. El hombre. Zapatos negros. Pantalón de nylon, suéter de lana, camisa de algodón color claro. Una pulsera de madera con diversas imágenes de santos blancos. Una mochila verde para la comida. La mujer. Zapatos de tacón color obscuro. Falda a las rodillas. Roja. Chaqueta de algodón. Blusa abotonada hasta el inicio de la línea del busto. Anteojos de metal. Cabello pelirrojo amarrado en cola de caballo. Transborde. Caminar. El desconcierto. Personas andan a velocidades diversas, licuado de ciudad. La suavicrema. El viento de Reforma. La banda patinando. Los novios platicando. El solitario divagando. El ausente conectado al celular, a los audífonos. Las escaleras. Los polis. El CCD. Una mujer en la entrada. La espera. Las Jornadas de reapropiación. Analógica. 2016.

Divagar para compartir un poco de cine alterno, del realizado por un autor en una ubicación geográfica distinta a la nuestra, tan mexicana.

Resultado de una exploración, de una pregunta ante la materia del cine, el filme, provocaciones que presentan en este programa y en las jornadas de manera general, un resultado también de nuestro paso por la humanidad, la cantidad de material visual y sonoro que se produjo y se sigue produciendo, la obra misma sin duda se inserta en ese mar de materiales, algunos ingenuos, otros con un re trabajo, una reflexión previa más allá del simple presionar un botón (que es también valioso); además resultado de nuestra relación tan cercana, cotidiana, con la imagen en movimiento; dejarse provocar por un audiovisual con propuestas como las de Analógica es también resultado de, quizá, una búsqueda, de un andar por las imágenes moviéndose en una red más que humana; en esta ocasión nos hemos reunido un@s cuantos en la sala, para experimentar la obscuridad, percibir un sonido distinto, más potente, para aislarnos… asistimos y nos permitimos una exploración que nos habla de nuestro tiempo.

El aire acondicionado en la sala provoca algunos cambios de temperatura, la pantalla recibe las luces del proyector, las obras mostradas invitan a observar al prójimo, a perderse en sus repeticiones, la muestra abre con el footage en repetición, Faded Color (USA, 2013) de Sarah Brady, el gesto repetido de una mujer, la materia fílmica superpuesta provocando sensaciones abrasivas, los colores se compenetran con la acción, el mundo que habitó y habita esa mujer de luz es uno muy parecido a éste encerrado en el CCD, el tiempo de la obra se repite, va y viene, se ralentiza, el sonido quiere provocar un desastre y de pronto la mujer mira hacia la cámara, me incluyen en su tiempo, en su estar sensual, provocador, en ese pedazo de cinta.

Un documental realizado en súper 8, otras obras realizadas a partir de la recolección de material, hasta llegar a The Rapture (2014), de Michel Fleming, desde Holanda, retomando para destrozar muchos clips de la publicidad de la era moderna, las marcas más reconocidas, los gestos más gastados para atraer públicos, son expuestos en un breve video que puede arrancar una risa al yuxtaponer más de dos sentidos entre corto y corte, el montaje se ensucia, se acelera, acompaña al diseño sonoro; los estándares de belleza, de vida, las aspiraciones de civilización del consumo, la era de la información excesiva, una voz masculina pregunta al final de video si es suficiente, las imágenes se cansan, la vida artificial, los modelos de la publicidad, Michael Fleming recortó revistas y buscó evidenciar mediante sus contenidos la falsedad de sus imágenes, la manipulación detrás de ellas, corte a corte el discurso del consumo se va deformando, los sonidos del éxtasis acompañan las imágenes que según buscan despertar o satisfacer varios placeres humanos. El estilo de Michael Fleming suele ser similar, si tienes tiempo checa su videografía.

La luz y los pretextos cotidianos que propone, Friedrichsfelde Ost (Serbia, 2014, 16mm) de Nenad Cosic y Milica Jovcic, la cámara se mantiene estable, sombras caminan sobre un puente, la iluminación amarillenta impregna los vidrios, el lente de la cámara, los destellos provocan a la imaginación, las sombras siguen su paso, muchas historias podrían desatarse de cada segundo de esta breve obra, el día a día, el andar diario es captado por una cámara antigua y nos propone una dimensión alterna, un extraño presente.

También se proyectaron un par de ficciones en blanco y negro, relatos de misterio y malos sueños. Para terminar con un breve video, Second Sun (Canadá, 2014, super8) de Leslie Supnet, en donde acaso estamos presenciando el nacimiento de un nuevo sol, una gran estrella nace y los seres humanos deben arrodillarse, los que quedan, los que no se calcinaron durante la aparición del nuevo astro, destellos de diversos colores, brillos en el cuadro, formas, círculos, geometría compenetrándose para la creación. Pero también es la experimentación en el video, el proponer una nueva era desde la nuestra tan desolladora, tan malvada, tan confundida… la música propone una danza para le nuevo comienzo, para la llegada de nuestra desesperada salvación, nuestro eterno desaparecer.

El programa de Analógica termina, ésta fue una selección para dar la vuelta por el mundo, los organizadores de las Jornadas de reapropiación hablan así del festival:

ANALOGICA es un festival internacional anual dedicado a la divulgación y aprendizaje sobre las tecnologías analógicas así como la promoción de artistas y cineastas que trabajan con película.

El festival tiene lugar durante el primer fin de semana de octubre en Ora, una pequeña ciudad situada en los Alpes, al norte de Italia.

La SELECCIÓN ANALOGICA es el programa anual de cortometrajes promovido por ANALOGICA. Después de la edición anual del festival, la SELECCIÓN ANALOGICA realiza proyecciones en un recorrido internacional durante un año por diferentes ciudades, entre la que se encuentran San Francisco, Londres, Barcelona y la Ciudad de México.

Se encienden las luces, debemos marcharnos. No pierdas de vista a los muchachos de las Jornadas de reapropiación, les gusta proponer, incomodar a las pupilas, enlodarse en la materia y las sustancias del cine, en sus tergiversados lenguajes. Salgo y subo lento los escalones, camino, el viento se manifiesta y me envuelve para dejarme en la entrada del metro, ignoro cómo accedí, estoy dentro de un vagón, sentado, recordando las imágenes, confundiéndome, apasionado al cine, con el fervor del señor sentado en la banca de enfrente, con la cabeza agachada mirando una película en su dvd portátil, conectado a unos audífonos gigantes color negro.

Por hoy los pretextos.

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