03/01/2021

THE SPACE FARM

ComunidadAudiovisual

36 FORO DE LA CINETECA | TE PROMETO ANARQUÍA

El verde claro antes que todo. Te prometo anarquía (2015) Dir. Julio Hernández Cordón, México.

Qué malo es pensar que es inútil vivir, el vivir así… Los Iracundos

Imágenes del poderoso cotidiano deambulando entre las ensoñaciones de una ficción, la quinta película de quien ha residido y producido cine en Guatemala; en conferencia se le pregunta acerca del título, de la anarquía, el realizador da vueltas, algunas palabras cautelosas, parece no tener respuesta o no quiere exponerla de bultito en una conferencia, no sé si condonarle esa opción, o mejor insistir en el querer saber el argumento que sustente el título, no lo sé, pero me queda claro que se resuelve, se encuentra al finalizar la historia, dialoga con cada secuencia; la forma, los encuadres tienen sus ajustes con el título, se nos cumple aquello que suena cursi, acaso forzado. El nombre surgió de un blog guatemalteco, vale la pena darse una vuelta por el sitio, quizá aporte a nuestro visionado de esta película que rescata una ciudad en donde la sangre se agota y unos falsos colmillos acechan.

Desde el inicio nos sumergiremos en el espacio y tiempo de un par de jóvenes: Miguel (Diego Calva Hernández ) y Johnny (Eduardo Martínez Peña Pelukaz), discuten para saber quién se coge a quien, después se tiran en la hamaca, los chupeteos, los besos son escuchados por una mujer que apenas se despierta en la habitación conjunta bajo una ilumuminación rojiza. Será breve y condesada la información que se nos comparta en este relato, la suma de las imágenes y acciones irán resolviendo dudas, despejando sospechas y acaso dispersando nuestra credulidad, la película nos invita a presenciar una ciudad incógnita, con escondites, pasadizos por donde los personajes encontrarán revelaciones, puentes, calles que acompañarán las cargas emotivas en cada secuencia.

Julio Hernández Cordón se confieza seguidor del cine negro, de las historias de los ladrones de segunda, aquellos que toman decisiones equivocadas y atraen repercusiones gigantescas para la mente humana. También confiesa que se desquinta con una historia de amor, una relación entre dos personas inmersa en una problemática mayor, de terror, de bajos fondos y perversiones humanas. La venta clandestina de sangre llevará a los personajes por diversos encontrones, dolores y golpes propinados por una vida traidora. Dos jóvenes de distintos estratos socioeconómicos que suelen vagar por la ciudad en su patineta, largos planos secuencias nos muestran el ambiente de ellos y su pandilla, la música apoya su andar y les da mayor presencia; una tienda para skaters y aparece Ashauri López, dictamina el momento con una poesía después de darse unas tímidas tres. El director de la película elige distintas maneras de relatar a sus personajes, se apoya en la literatura creada por jóvenes citadinos, la historia busca y encuentra referentes para contarnos algo de estos chicos, para retratarlos desde un acercamiento a la realización muy al estilo del documental; Hernández Cordón cuenta que no utiliza guión en locación, motiva a la improvisación; prefiere mantener la cámara lejos de sus personajes para tener más intimidad en la toma, para no ensuciar la representación a cuadro.

te prometo anarquia

¡Tengo que vagar tengo que vagar tengo que vagar y rodar! Three Souls in my Mind

Rostros cortados en la pantalla, contraluces, acercamientos a sus pieles y sus gestos, a las miradas de cada personaje en cada instante de este pasaje citadino, esta historia del presente convulso y violento. La narración nos conduce por espacios determinantes para los personajes; distintos lugares de la megalópolis son mostrados y también a quienes los habitan: un salón de baile y sus trabajadores; los vagoneros del metro son puestos en pantalla de una manera divertida, resaltando su unidad, su calidad de grupo, su desmán, sus trayectos e interacciones con la Ciudad; las cámaras lentas invitan a observar, a preguntarse por las vidas de aquellos que caminan gigantescos reflejados frente al espectador. También hay planos amplios que revelan a los personajes, comparten información, estados de ánimo; la puesta en escena, la iluminación, el sonido y los movimientos de cámara tienen intenciones precisas en distintas secuencias: el plano se aleja para abandonar a un personaje que se esfuerza por rodar en su patineta sobre un asfalto ardiente de carretera.

Después del casting a los personajes principales faltaba la pandilla y ésta es cercana a uno de los actores principales, los amigos del Pelukaz aparecen en la historia y se nota su buena relación, su vibra alegre, en conferencia los chavos agradecieron a la patineta por llevarlos a rolar por varios lados, uno de ellos Te prometo anarquía, dijeron que se dieron cuenta del valor de la amistad en el momento de lograr proyectos como la película, se mostraron felices al verse representados en esta historia repleta de malas decisiones; además dieron las gracias al director por la oportunidad, por el aprendizaje que se llevaron. Y sin duda el relato se impregna de esta nube de camaradería, de arriesgar el momento por una experiencia, por un poquito de anarquía en sus vidas diarias. Expresaron que la película sirve también para ir desgastando el estigma a los jóvenes, a los skaters, skatos, a veces mirados desde el juicio, catalogados como violentos, holgazanes y buenos para nada, acá, dicen, muestran que pueden hacer una película, se dejan observar por una cámara que quiere todo de ellos, lo más cercano a sus gestos cotidianos, sus palabras, sus movimientos.

prometo-anarquia-Julio-Hernandez_MILIMA20160708_0011_11 

No esperaba ya más en la vida que a ti y hoy de nuevo está el sol para mí… Los Iracundos 

¿Una película que aborda el presente mexicano? Es posible, Nelsón Carro, en la presentación del 36 Foro comenta con humor matutino que los cineastas y realizadores también viven en éste mundo, experimentan el presente, les llegan las noticias de violencia, las informaciones de un desolador instante, de cambios económicos, de avances en las representaciones humanas, los roles en sociedad; Te prometo anarquía no busca evadirse de esta atmósfera, mas utiliza los referentes del presente como sugerencias, le toca al espectador completar cierta información, en otras momentos basta escuchar con atención los diálogos: un personaje hace énfasis sobre la presencia del narco en el negocio del drenado de vacas, entonces acaso conectamos con las noticias, con las pláticas a la hora de la comida, la película se acerca al presente.

Y el cine, su gran parafernalia, encuentra su representación en un curioso personaje, el más mafioso, un intermediario más en el sucio negocio del líquido rojizo. Cuando van en busca de él acuden a los estudios Churubusco, a Jhonny y Miguel les impiden el paso, esperan afuera, al salir a búscarlos ellos se burlan de su disfraz de hawaiano; después, ante el odio, impotencia, desesperación, un largo plano secuencia nos introduce al mundillo del cine tan sólo, quizá, para darle su merecido, para cumplirle la promesa del título y sospecho que esa secuencia tiene otras intenciones fuera de la historia, una referencia que espero duela a quien tenga que doler, a esos grandes producciones anquilosadas, a esos personajes de faldas rasgadas y bobas interpretaciones. 

Pequeñas acciones, breves diálogos nos cuentan de otras relaciones que también están ahí y resultan relevantes para los personajes, aún en su ausencia, las madres de ambos se hacen relevantes, tanto que al final de sus desgracias ellas están ahí, para recriminarles, para seguirlos, o ayudarles a escapar de la justicia. Una historia de tintes masculinos que, como cuenta el director, busca sugerir impunidades del día a día; una película en donde la ley, la representación de la justicia no aparece, sólo una vez y observa a Jhonny bailar en un puesto de tacos.

Julio Hernández Cordón nace un 1975 en Carolina del Norte, crece en México, Guatemala y Costa Rica, estudió realización cinematográfica en el CCC, con esta anarquía suma su quinto largometraje, antes realizó Gasolina (2008), Marimbas del infierno (2010), Polvo (2012) y Hasta el sol tiene manchas (2012).

La pasión de dos jóvenes se desborda en una habitación, sobre un mar de colchas obscuras un barco de papel navega peligrosamente esperando el naufragio evidente. Despiertan y se encuentran lejanos, inventando fantasías, raspando el tenis con la lija, prendados al pasado.

Por hoy los pretextos.


te_prometo_anarquia-422729117-large

Te prometo anarquía | México-Alemania | 2015, 88 min. | D y G: Julio Hernández Cordón | F en C: María Secco | M: Erick Bongcam y Alberto Torres | E: Lenz Claure | Con: Diego Calva Hernández (Miguel), Eduardo Martínez Peña Pelukaz (Johnny), Shvasti Calderón (Adri), Gabriel Casanova (Gabriel), Diego Escamilla (Techno), Martha Claudia Moreno (Brenda), Milkman (David) | CP: Interior XIII Cine, FOPROCINE, World Cinema Fund, Rohfilm GMBH | Prod: Sandra Gómez, Maximiliano Cruz y Julio Hernández Cordón | Dist: Interior XIII.