05/29/2020

THE SPACE FARM

ComunidadAudiovisual

Vivo en ese mundo. Se detiene por un virus. Vivo en esa Ciudad. La noche suele ser algo silenciosa, algo, los pájaros suelen apoderarse de los sonidos y se dicen algo, se comunican sus intenciones de ave… En el suelo del frío anden acomoda su pequeña cubeta de plástico y se sienta sobre ella, reposa de sí mismo, su compañero le observa, no se sienta, ambos cargan mochilas improvisadas con cinturones, telas, hilos, intentan platicar…

– Sí, yo estuve echando el colado….
– … el colado, sí…
– Sí, a eso me dedicaba, igual que acá, pero puro colado…
– Puro colado, sí….
– Pero ¡no!, ¡no! Hubieras visto mano, hubieras visto….

Hubiera visto pero no vi, no vi, tampoco ellos, quizá uno de ellos sí vio, vio mientras platicaba, y vio aquella vez que lo vivió… el metro llegó y qué bueno porque los aires de Chabacano me ponen muy sabequé. Adentro del vagón se percibe esa vibra incómoda del infectado, procuro Susanilla y muy cruzado de brazos, muy pensante, el viento me ofrece insanos humores:

– ¿Qué te dijo el Fuga?
– ¿Quién?
– El Fuga, no te hagas wey…
– Ah… ya, el Fuga…
– …
– … Pues… que fuga, me dijo que fuga, que ya la neta mejor no la pensáramos tanto…
– ¡Ya!… ne ma…. che Fuga se mama… ¿Ya no te dijo nada más, de la casa, nada?
– Nada… nada más, el hijo de la chingada me dice, “qué jais araña cómo la llevas, pásale…”, que me dice, “pásate, ¿algo, alguito, nada?…” na mames, pinche Fuga, que le digo “no mi Fuguita, vengo de levito namás pa ver qué pues…”, na… pinche Fuga, que me dice “relaja, pera, date esta ventajosa, alevosa…”, na mames… na mames, que me pone la riquita del Viqui Manuel
– ¿Apiádate?
– Andas, te sabes varias rey, y me prendí, sacó la primera caguama y valió, pinche Fuguita cara de mi ansiedad…

Buscándote en el horizonte, siguiéndote como una sombra… El metro me deposita en el sitio de mis extravíos, caminar es, ahora más, una necesidad, un goce, el sol me invita mi buena dosis de galaxia, la Ciudad reniega en las voces que le habitan: ¡Se sigue propagando la epidemia…. si se es el portador!… ¡¿Sabes quién esta contagiado?!¿sabes quién?! ¡¡¡ El príncipe Carlos!!! – los gritos los arroja una mujer de greña larga, apelmazada por la mugre del tiempo, otros seres que se le parecen en el tono de piel y la mirada extraviada en la Guerra de las Galaxias capítulo sabequé, escuchaban el grito que les ubicaba un poquitiño en el instante. Después los autos siguieron acelerando, el viento arrastró más de una partícula enferma, las gentes trataban de no espantarse tanto, la mujer del cabello mugrosao intentaba no perderse en una estrategia del malviaje, se suponía soberbia y gritaba, manoteaba, se le paralizaba el cuerpo, se le entumían los huesos, a veces, muy a veces.

Me alejo, de la vida, de la circunstancia tan viscosa que es este mundo. Vivo este mundo. Vivo Esta Ciudad.


HJS… apiádate de mí y quítame ya este castigo injusto por demás, dale salsa, dale leve.