NO HAY DUDA!

nodoubt

Después de su tan esperada reunión, No Doubt nos dá a conocer que su gira del 2009 será producida por LiveNation y que no descartan la posibilidad de venir a México. Recordemos que LiveNation está en control de los contratos de gira de Radiohead y Madonna, lo cual no los aleja tanto de nuestro país.
Junto con esto dieron a conocer que toda su discografía podrá ser descargada GRATUITAMENTE a través de su página de internet www.nodoubt.com. El paquete incluye más de 80 canciones que forman parte de los 7 discos de No Doubt:

“No Doubt” (1992)

“The Beacon Street Collection” (1995)

“Tragic Kingdom” (1995)

“Return Of Saturn” (2000)

“Rock Steady” (2001)

“Everything In Time” (B-Sides) (2003)

“The Singles 1992-2003” (2003)

LATE OF THE PIER Y MYSTERY JETS.

mystery

Según su myspace Late of the Pier cancela su presentación en el MxBeat debido a compromisos de grabación. Tomando su lugar estarán los Mystery Jets, que después de varias cancelaciones en el Distrito Federal y una muy buena tocada en el MxBeat de Guadalajara, finalmente se presentarán en las cercanías de la Ciudad de México. Sólo esperemos que no vuelvan a cancelar y terminemos con “Donde huberian estado los Mystery Jets Pt. II”

TRON 2.0.

tron_1024
por: Cousin LEO
La semana pasada WaltDisney confirmó la noticia de la realización de una secuela para la película TRON (1982), dicha película será llamada TRON 2.0. Como si no fuera suficiente, Disney dió a conocer, que la banda sonora será llevada a cabo por los jóvenes (ya no tanto) de Daft Punk.
Recordemos que la banda sonora de la primer película fue realizada por el entonces ícono de la música electrónica Wendy Carlos.  En primera instancia me parece interesante que esta vez los encargados de esa tarea sea el dueto francés, íconos actuales de la música electrónica, Daft Punk.
La película será estrenada en 2011, lo cual significa que no interfiere con la realización del ya tan rumorado disco que sacarán a finales de este 2009.

EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON.

posterazo-button

Por: D.D. Pretextos.

(Advertencia, en este conglomerado de letras no cuento la película, porque seguramente ya la has visto, simplemente trato de entablar una interpelación. Me declaro culpable de querer provocarte).

Y qué tal si escribo de nada. De algo tan imprescindible como absurdo. Un anciano. La vida. Un recién nacido. La muerte. Paradojas acumulándose frente a nosotros; temas presentes en charlas cotidianas; desde que nacemos, lo único asegurado que traemos es la muerte. Es el tiempo. Es la nada. Es la coincidencia de motivaciones, de fugas de la conciencia, recuerdos re vividos en el presente, victimando un futuro. Es, sí, eso, el tiempo, al tiempo del tiempo, es, nada.

Sí. Espero haberte confundido. Y espero, a estas alturas, resultar un tanto anacrónico con este palabrerío, pues seguramente la película está a pocos días de salir de cartelera y heme aquí, redactando esto como si fuera la semana de estreno. Y no la retomo por sus nominaciones al premio de la academia (¡fúchila!), sino porque la acabo de ver y me parece un gran pretexto.

Seré franco y manifiesto mi poco interés de escribir en estas líneas algo sobre la tecnología de la película, mas, no puedo dejar de reconocer la gran maestría de David Fincher (Club de la pelea 1999, Seven 1995) para desarrollar una historia en donde los efectos especiales son fundamentales. Me importa esa nada, esa cosa, inmaterialidad, viento que se nos escapa entre los ojos, en la memoria… el tiempo. El curioso caso de Benjamin Button, goza de un chantajismo brutal: tienes, por un lado, la vejez, y por otro lado, la niñez, las juntas en un solo sujeto, así, tal cual, lo juntas, lo haces uno, lo colisionas y tienes un combo de susceptibilidades, una historia en donde se resume la vida en un proceso inverso, que sin duda, podría ser el correcto. No creas divago, no, hago anotaciones mentales sobre el filme.

Y sin duda, a mi parecer, la premisa fundamental de la película es el tiempo, el tiempo en donde no sabes lo que te espera; el tiempo que nos hacer volver; el tiempo que nos come, nos devora, nos muere. El tiempo vivo, de nuestras mentes, ése en donde revivimos a los muertos… el tiempo, un doble tiempo: el tiempo del cine con la facilidad de recrear momentos. El tiempo todo el tiempo está de manifiesto, en el mágico cambio de Benjamin, en la muerte: reloj puntual de arena; en las modas, en la mùsica (paro aquí y digo: la banda sonora es muy destacable, recalca el ritmo de la época, te establece dentro de un momento socio-histórico; desde un blues, hasta lo Beatles, pasando por un rocanrolito, esos de sacarle brillo a la pista, hasta sus hollywoodenses violines, violas, orquestones groseros). Es el transcurrir de una vida en donde los personajes aparecen como piezas ineludibles del rompecabezas; aquí el aprendizaje será fundamental. Y no es un aprendizaje sesudo, no, al contrario, es la asimilación de uno mismo a partir del otro, de conversar con él, de escucharle, de saber que todo es posible, que los colibríes mueren si detienes su aleteo, de saber que se puede sobrevivir a un rayo cruzando nuestro cuerpo. Ahí encuentro lo valioso de la película, en ese tiempo, en el diario. En el tú y yo.

Quedo corto, muy corto al querer hablar del tiempo, más, tomando como referencia la película de David Fincher. Pero, créeme, no podía quedarme con las ganas.

(Recomiendo, eso sí, la secuencia en donde los sucesos se encadenan de manera casual para culminar en otro un poco más trágico. ¿no es ESO la vida?)

Si todavía no la ves y te dan ganas, no te sorprendas si al terminar la función sales de la sala y crees que ha pasado toda una semana: es esa cosa loca del tiempo.

Ves, he escrito de nada.

(Nota de redacción: la opinión de dicho artículo no se realizó bajo efectos etílicos, pero sí bajo parálisis momentánea de la razón)

Título original: The Curious Case of Benjamin Button.

País: Estados Unidos.

Director: David Fincher.

Guión: Eric Roth basado en una historia de F. Scott Fitzgerald.

Reparto: Brad Pitt, Cate Blanchett, Tilda Swinton, Taraji P. Henson, Jason Flemyng, Elias Koteas, Julia Ormond.

ComunidadAudiovisual