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OBSCURA ERA


La morena barre la banqueta y sonríe, es la una veinticuatro de la tarde en la Ciudad.

¡Huevos! ¡Cómprate tu metrobus¡
-Bah… ¿No te molestaría estorbar menos, idiota?

Chillan las sirenas eléctricas, las paredes se embadurnan de luces azules y rojas, la intermitencia en los faros de las patrullas es capaz de hipnotizar, pero también es una luz molesta, muy molesta.

-Algo pasó…
-Es normal, sí, seguro algo pasó, qué hacer…
-… Cómo qué hacer, no sé, gritar, subirle a la música, bailar,  que no nos venza esa actitud de ñañaña, es normal, ¿cómo normal?, ¿cómo así?, ya de siempre pasarán y pasarán esos tipos presumiendo sus lucesitas… ¿cómo normal?
-… ¡Újule mano! Cómo te pones, rilax dont doit, no te espeses amigou, llévala tranqui, tas viendo que te estoy platicando cómo se pusieron en el metrobus y tú todo acá…
-… Naaa mano, es que te pones muy con tu normal y la verdad eso si me saca de onda, pero pues qué te digo, así la cosa, así ésta nuestra era obscura…

Las calles tenían el perfume de la decandencia humana, la noche se miraba atractiva en esos tintes de comic post apocalíptico, una mujer de falsa cabellera rubia meneaba sus líneas corporales al ritmo de la canción que tarareaba. Aquellos dos masticaban el último bocado del tamal de rajas, rerservaban un trago de atole de guayaba para la valiente caminata hasta la entrada del metro.


HJS

RADIO TEXTUAL | LA MUJER EN LA VENTANA

Le dijeron, órale menso, ponte a jalar, le dieron un puñetazo en el hombro derecho… entonces salió de su letargo, dejó de mirar a la señora de setenta años sentada cerca de la ventana del cuarto piso, sacudió la cabeza, apresuró varios parpadeos…

Un helicóptero tasajea los nervios de unos espantados cúmulos de nubes que esperan ansiosos la noche.

Trrrrrrrrrr…… Las ventanas de los edificios vibran al sentir el viento que deja desperdigado la obscura aereonave.

A la abuela le está dando miedo la vida… yo le dije que no hay tos, que se aliviane, que las cosas pasan, también le dije que algún día nos vamos a morir, que se dejara de cosas, que mejor se pusiera a bailar esta canción:

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HJS

 

OCTUBRE DOS

Fuente: Proceso

Me pesan mucho los párpados. El camión avanza, quiero sentarme pero no hay lugar, me voy a quitar el gorro, ya me dio calor. Las gentes van en su celular. Tengo sueño, no me puedo dormir, nunca me he dormido parado. Alguien pone una canción en su aparato y sube el volumen. Jamás sabré quién la canta… trata de unos jóvenes, así como yo, y de un gobierno que una tarde les disparó en una plaza por gritar sus derechos, por estar en contra de algo, eso pasó aquí, en la capital, yo no me acuerdo, ¿Ya había nacido?… No me acuerdo… ¿alguien se acuerda?…


HJS

MATUTINO


Algo que te pueda chispar….

Sonaba el saxofón desafinado, el hombre caminaba cargando el instrumento de metal, un perro blanco y flaco comenzó a ladrar, la lluvia caía en el cabello blanco del saxofonista de piel morena, circulitos de color obscuro se marcaban en su abrigo gris, en sus pantalones de tela gruesa.

¡Ey! ¡Qué pedo! Mi celular, no mames no te hagas pendejo, mi celular, ey, para, na mames, mi celular, na mames, tú lo tienes, no te hagas wey, mira, ya, ya se cayó, tú fuiste, no mames, tú fuiste, no te hagas wey, yo te vi, se te cayó cuando te agarré la mano… no mames, nel, no te hagas… yo te vi, no quieras hacer pendeja a la banda, no quieras hacerme wey… yo también sé rifar, yo también sé rifar, yo t a m b i é n s é r i f a r… no te quieras pasar de cabrón, no te quieras pasar de cabrón…

El MalaSuerte está contando la historia, los tres hombres a su derecha escuchan con mucha atención, los que están a su izquierda de vez en cuando se burlan de la manera de hablar del MalaSuerte, tuerce los labios en cada palabra, parece que no dice lo que está diciendo, pero lo dice, lo escuchan, su voz es el ingrediente que hace de la historia un cuento necesario, más en esos momentos de espera, de crear el tiempo entre pláticas, de dejarse acosar por la maniática e insufrible espera. Del sismo hablan poco. Sólo esperan, las nubes andan lentas, grisesonas, sobre ese cielo tan testigo, tan disfrutando la música de un saxofón desafinado que sopla melancolías a la Ciudad en derrumbe.


HJS

 

 

VOCES/ 2


Está triste el pedo. Está culero.  Ya los padres saben, ya saben. No había visto cómo construyen un edificio que se está cayendo.

Afortunadamente mi familia está bien. A mí me tocó en el trabajo y como fue a la hora de salida de la escuela, fui por mi niña, nooombre, me salí corriendo. Estaba bien, pero no, los camiones se movían como gelatinas, no, todo se movía. Me fui corriendo y vi a mi hija… da risa cómo lo dice, pero pus no sé, nomás decía, papá, la escuela se movía así…

-¿Todo bien?
-Sí
-¿Dónde estabas?
-En la casa, no me iba  a salir, pero después lo sentí y me fui…
-Sí, estuvo horrible. Yo ando en casa, tenemos agua, luz, comida, por si quieres y necesitas…
-Gracias, gracias…

En el ochenta y cinco iba saliendo del metro. Me gustaba tomar en esos tiempos. De pronto, en la calle, sentí el mareo y dije achis, ahpoco me está dando la cruda… y así me quedé, pasmado, y no fue el momento que sentí que se me colgaba del cuello una chava, y gritaba, y no podía creerlo, no me soltaba, todo se movía, se caía… el de esta vez lo sentí fuerte, mucho, la verdad no había sentido una así por acá, es el primero que me toca por acá.

No. El quince de septiembre, no, estuvo gacho… por dios, fui con mi hermana, y por dios, qué gacha, no me dejó pasar, así, así… qué gacha, ahpoco así te hizo mi papá… no, estuvo gacho, y luego no me dejó pasar, me dejó en la calle, me vio, ahí, lloviendo, y no me dejó pasar, ni un vasito de agua, así, bien gacha… ¿no tiene un cigarro, cómpreme unos?… bueno, ya me voy a bañar…

Me tocó en el cruce de Tlalpan y Periférico. Estuve esperando ahí, viendo cómo se movía el puente, por fortuna nadie se desesperó, pero después todos se alocaron, se mentaban madres, se gritaban, se pasaban los altos, así feo, como de película…

¿A ti dónde te tocó?..

No, no estaba aquí… pero ya, ya nos estamos recuperando del susto…

¡Cadena, cadena, cadena, cadena!

Es ropa. Juguetes. Peluches. Ropa. Zapatos. Víveres. Agua. Cajas. Bolsas. Medicamento. Más rápido, no se detengan, venga, venga, aplausos, gracias, por nada, gracias, de qué, a ustedes, gracias gracias gracias…

¡No! Eso ya pasó, mejor hablamos de otra cosa, llegó la vida, tiempos mejores.

Venimos de Morelos, vamos llegando, ¿qué se necesita?

A ver… ustedes díganme, la neta, ¿fue mentira o verdad? Na, no le hagas, la verdad ahora sí se pasaron, no, yo digo que no, que… bueno, no sé, no sé…

Pues venimos a cantar, traemos muchos instrumentos, somos muchos, tenemos cartas, queremos leerlas y que la gente sepa de nuestro apoyo…

Se solicitan: rescatistas, enfermeros, enfermeras, médicos, psicólogos, trabajadores de la construcción, voluntarixs…

Ya no manden peluches, ya son suficientes…

Me llamo Xantal, me gusta mucho escalar las piedras, me gusta correr al aire libre y jugar con mis amigos. Hoy nos van a poner una película en el albergue.


HjS.